Peaster, 1930

Vital, sombría, desbordante, vibrante, la obra de Howard se parece mucho a su creador. Se movió fundamentalmente por el circuito de revistas pulp en los años treinta del siglo XX y creó docenas de relatos de aventuras, misterio y fantasía. Su creación más famosa es Conan el cimerio, pero otras como Kull, Bran Mak Morn o Solom Kane no le van a la zaga.