De 7 en 7: Manuel Miyares

miércoles, 27 de agosto de 2014

Manuel se dio a conocer con Garaje 451, una disparatada odisea transuniversal que ha sido recientemente definida como «gamberrada», epíteto que le viene al pelo. No contento con esto, nos regaló en Entre las cenizas un postapocalíptico desgarrador y nada complaciente. Procede del mundo de la poesía pero vistas sus dos primeras obras en prosa, parece sentirse igualmente a gusto en la narrativa. ¿Habrá más obras de Manuel en Sportula? No seremos nosotros quienes nos neguemos a que así sea.

La pregunta inevitable: De todas las cosas a las que podrías estar dedicándote, ¿por qué precisamente a escribir?

Había probado con otro tipo de experiencias vitales, como conjuntar los calcetines, puenting (os recomiendo esperar a que os pongan la cuerda) o ejercer la medicina sin licencia, pero al ser la lectura uno de mis principales hobbies, pensé en probar a escribir cosas que me pudiesen gustar como lector. He de reconocer que me relaja bastante y me hace olvidarme de los problemas. Es como una terapia que hace que dejes de pensar de forma estéril y de manera circular en cómo resolver cuestiones que a veces no tienen solución, para planear los siguientes sucesos que plasmar en papel. En el caso de la poesía es una manera de expresar cosas o desahogarte que de otras maneras no podrías.

El corolario a la pregunta inevitable: De todas las cosas sobre las que podrías escribir, ¿por qué precisamente literatura no realista?

Tenemos suficientes dosis de realidad a diario para abordarlas y lograr cabrearnos todavía más, con el inevitable riesgo de dejar a cero la cuenta corriente a causa de furiosos golpes al ordenador. Personalmente me habría gustado escribir una novela más o menos realista sobre el trabajo policial real y no aquél que nos intentan vender en múltiples series procedimentales, pero jamás lograría algo ni parecido a McNulty y The Wire.

La pregunta definitoria: ¿Escritor de brújula o escritor de mapa?

De mapa, aunque puesto del revés, del sitio incorrecto y de brújula estropeada.

La pregunta prospectiva: Tu lector ideal. Esa entelequia que tienes en mente cuando escribes y que te gustaría que tuviera cientos de miles de implementaciones en el mundo real. ¿Cómo es ese lector ideal para el que escribes y qué espera encontrar en un libro?

Al escribir sobre cosas que me gustaría encontrar en un libro supongo que yo mismo sería mi lector ideal. Claro que eso no auguraría buenas cifras de ventas. De un lector solo esperaría que le hubiese entretenido el tiempo que haya tardado en leer el escrito.

La pregunta distópica: Vienes de un remoto futuro. Del colapso que sabes inminente, se te permite rescatar y llevar a tu época tres libros, tres películas y tres obras musicales. ¿Cuáles y por qué?

Una pregunta un tanto cruel.

De libros escogería Esperando a Godot, una antología de Rimbaud y alguna obra mía, para ser el tercer mejor escritor del futuro.

En cuanto a películas: Hasta que llegó su hora, La jungla de cristal y Doce monos. Sé que parecen elecciones un tanto mundanas pero pusiese las que pusiese siempre dejaría cientos de obras maestras y de culto por el camino: La saga del justiciero de Bronson, la magistral interpretación de Eric Freeman en Silent night deadly night 2

En cuanto a música, algo apropiado para el contexto: El adagio de Albinoni, «Starway to Heaven» de Led Zeppelin y «The End» de los Doors. Esta última canción cumpliría con muchos más propósitos, como explicarles que salía en una gran película llamada Apocalipse Now de un compañero de la escuela de cine del cantante y teclista y que en el montaje del escenario de algún concierto y como ocasional cámara estaba un actor que salió en un par de sagas de culto llamado Harrison Ford. Quizás entonces pensasen que todo estaba interrelacionado en nuestros tiempos y podría contarles qué papel fundamental jugué en ese glorioso pasado y mi heroica resistencia para evitar el holocausto y mi necesario papel como nuevo líder.

La pregunta ucrónica: ¿Cuál es el libro que habrías querido escribir pero ya estaba escrito? ¿Por qué ése?

Beckett se me adelanto con Esperando a Godot, la mejor obra de esa maravilla que podríamos denominar «Teatro del absurdo». Además si quedásemos pocos en el futuro de la anterior pregunta no tendríamos demasiados problemas en poder representarla.

La pregunta que nunca te han hecho: Una última pregunta señor Miyares, teniendo en cuenta mi asombroso parecido con Kate Upton y la idolatría que siento hacia su persona, ¿le importaría demasiado que pasásemos a disfrutar de una interminable jornada de gozo carnal?

Teniendo en cuenta que esta entrevista es presencial y se trata usted de un hombre con más pelo en pecho que yo en todo el resto de mi cuerpo me temo que habré de rechazar su proposición. (Complemento a la pregunta numero dos: Como se ha podido comprobar en esta última respuesta por eso a veces es mucho mejor la literatura fantástica)


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