Lo que pensamos de la piratería

jueves, 10 de abril de 2014

De una parte:

1. El DRM es inútil. Tarda menos en ser crackeado de lo que Lex Luthor tarda en peinarse. De hecho, es contraproducente. No detendrá aquellos que quieran copiar tus libros, pero puede suponer un engorro para tus potenciales clientes.

2. El concepto de «lucro cesante» tiene bastante de timo. Un libro descargado de forma pirata no implica necesariamente una venta perdida. Seamos sinceros: muchos de esos que se descargan gratuitamente tu libro lo hacen solo porque lo encuentran gratis; si no tuvieran esa opción, no se lo descargarían pagando. No estás perdiendo clientes cuando se descargan un libro tuyo, porque esa gente nunca habría sido cliente tuya en ninguna circunstancia.

3. Legislar para proteger los derechos de autores y editores está muy bien… hasta cierto punto. Porque de nada sirve legislar si no se tienen los medios para llevar a la práctica esa ley. Y hoy por hoy, nos pongamos como nos pongamos y creemos las leyes que creemos, es imposible impedir que la gente copie los ebooks. Podemos estar legislando hasta quedarnos roncos: no vamos a conseguir nada.

4. Decir generalidades como «es que en España la gente no quiere pagar, los españoles tienen mucho morro y se piensan que todo es gratis» es inútil y peligroso. No vas a detener a quien quiera descargarse gratis tu libro (no, no le va a entrar un repentino ataque de remordimiento, desengáñate) y, al generalizar, estás insultando a aquellos que sí pagarían por él. Insultar a tus potenciales clientes nunca es bueno.

5. Hacer que un ebook le salga al lector casi tan caro como la edición impresa es una invitación directa a que alguien lo descargue sin pagar. Así de sencillo. La cantinela de que los ebooks llevan casi los mismos gastos que los libros impresos es una mentira flagrante: ni hay gastos de impresión ni de almacenaje ni de distribución. Comparte con el libro impreso los gastos de traducción (si procede), de revisión, de maquetación y el porcentaje que se lleva la librería. Sólo esos. Ni uno más.

6. Quizá es cierto que buena parte de los lectores españoles han entrado en una dinámica de «para qué lo voy a pagar si puedo encontrarlo gratis», pero no lo es menos que, si lo han hecho, ha sido en buena medida a causa de una industria editorial con una política de precios disparatada cuando no, directamente, una negativa total a entrar en el mercado del libro electrónico. Esa tendencia, fácil de atajar al principio con una política de precios razonables y ajustados, va a ser muy difícil de revertir hoy en día. Esa tendencia la ha provocado el sector editorial.

7. No vas a poder luchar contra la piratería, te pongas como te pongas. No, en serio, no puedes. Por tanto, olvídate de ella y haz como si no existiera. Serás más feliz y te ahorrarás varias úlceras.

Por otro lado:

I. Quizá hacer copias «por la patilla» de un libro no sea robar, en efecto: al fin y al cabo, no sustraes el original. Pero lo que está claro es que no es algo muy correcto. Si no te gusta el precio al que su legítimo propietario ha decidido poner el producto, es muy sencillo: no lo adquieras. ¿Que te vas a quedar sin leer un libro que te apetecía? Pues sí. ¿Y qué? Hay muchas cosas que me gustaría tener y no puedo porque son muy caras. Me jodo y me aguanto, como todo el mundo.

II. Si te bajas la copia pirata, no pongas excusas ni me vendas motos: no tienes derecho alguno a hacer lo que estás haciendo, no importa lo abusivo que sea el precio. Y si lo haces, al menos sé consciente de lo que haces y no te mientas a ti mismo diciendo que no hay nada malo en ello e inventando pintorescas justificaciones morales.

III. No estamos hablando de un bien de primera necesidad, sino de una opción de ocio. Si los libros son caros búscate opciones ocio más baratas.

IV. Lo de la cultura «libre y gratuita» está muy bien y es una idea que a todos nos parece estupenda. Por eso existen, entre otras cosas, las bibliotecas, o lugares como el Proyecto Gutemberg de los que puedes descargarte legalmente libros libres de derechos de autor. Ahí vas a encontrar toda la cultura libre y gratuita que te apetezca. Ah no, que lo que quieres es leer el libro de moda pero sin pasar por caja. Eso no es «cultura libre y gratuita». A eso, amigo mío, se le llama morro.

V. «Está en internet» y «es gratis» no son sinónimos, te pongas como te pongas.

Resumiendo:

a. Si quieres luchar contra la piratería, en lugar de crear lobbies para que legislen a tu medida (con resultados totalmente inútiles, por otro lado) y ponérselo difícil a tus clientes (cuando no, directamente, insultarlos) adáptate a las características del mercado y dale a la gente lo que quiere a un precio que encuentre razonable, sin ponerles obstáculos.

b. ¿Te gusta que te entretengan, que te den unas horas de disfrute? Paga por ello y no le eches morro.

Corolario:

Los epígrafes marcados con números arábigos y los epígrafes marcados con números romanos no son contradictorios, sino complementarios, aunque algunas mentes cerriles de uno y de otro lado no sean capaces de verlo así.


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