Balance del 2012 y previsiones para 2013

martes, 18 de diciembre de 2012

2012 ha sido, sin duda, el año en que Sportula ha despegado: el número de títulos en catálogo ha aumentado de forma espectacular y, por fin, hemos cumplido nuestro propósito  de ser algo más que la editorial de un único autor.

Todo comienza con la antología Vintage ’62: Marilyn y otros monstruos, coordinada por Alejandro Castroguer y cuya idea (escribir relatos en torno a figuras públicas que hubieran fallecido cincuenta años atrás) enseguida se me hizo atractiva. Inicialmente como un autor más a ser incluido en sus páginas pero, con el tiempo, como editor del libro.

Le sigue «Occidente», un relato de Chema Mansilla que explora nuevos caminos en el universo abierto en El adepto de la Reina. Espero que no sea el último relato que Chema escriba en ese escenario. De hecho, estoy seguro de que no lo será.

Y, por supuesto, Akasa-Puspa, de Aguilera y Redal, la monumental antología de relatos, artículos e ilustraciones en torno al escenario creado por Juan Miguel Aguilera y Javier Redal en las novelas Mundos en el abismoHijos de la Eternidad. Éste fue un proyecto muy personal que coordiné desde un principio con vistas a editarlo en Sportula y en el que, evidentemente, la implicación por mi parte fue total. Como también lo fue la del propio Juan Miguel Aguilera (no sólo por su ilustración de portada, sino por su inestimable ayuda en muchos aspectos) y la de los distintos autores.

El resultado, tanto en su aspecto como en su contenido no ha podido satisfacerme más. Incluyendo el hecho de haber conseguido publicar en él lo que algunos ya empiezan a considerar como posiblemente el mejor relato del año: «La textura de las palabras», de Felicidad Martínez. Fue un empeño personal el que Felicidad estuviera en la antología y me alegra ver que no estaba equivocado al confiar en su capacidad para crear un buen relato.

Recuperar, algo más tarde, varios textos de Rafael Marín (como Lágrimas de luz, Nunca digas buenas noches a un extraño o su imprescindible estudio W de Watchmen, quizá el ebook que más disfruté maquetando),  publicar el poemario bestiario microscópico, de Sofía Rhei o el estudio Lágrimas de luz: posmodernidad y estilo en la ciencia ficción española, de Mariela González  fueron nuevos pasos en el camino de abrir Sportula a otros autores.

Y el año no podía terminar mejor.

Por un lado, con Terra Nova, antología de ciencia ficción contemporánea, seleccionada por Mariano Villarreal y Luis Pestarini, quienes han conseguido una colección de relatos de CF absolutamente imprescindible, potente y llena de esa capacidad especulativa, reflexiva y crítica que parecía haber perdido la ciencia ficción en las últimas décadas. Un libro, además, que se ha convertido en el gran éxito de Sportula de este año: apenas acaba de aterrizar en las librerías y en unas pocas semanas ha escalado puestos a una velocidad escalofriante. El mérito, de los dos antologistas, por haber compilado un material de primera. Y, especialmente, de Mariano Villarreal, por su incansable labor de promoción.

Y, por el otro, con Danza de tinieblas, el magnífico «steampunk castizo» de Eduardo Vaquerizo: una historia de intriga y misterio en un Madrid alternativo de finales de los años veinte que tiene poco… qué narices, que no tiene nada que envidiar a las muchas ucronías steampunk que se han hecho fuera de nuestras fronteras.

2012, decía, ha sido el año del despegue de Sportula, un proyecto que inicié en setiembre de 2009 con la publicación de El adepto de la Reina y que, lo confieso, no estaba muy seguro de adónde me iba a llevar… o de si me llevaría a alguna parte. Bien, no puedo decir que esté seguro de adónde me está llevando, pero puedo afirmar que el viaje está resultando interesante y lleno de satisfacciones.

La contrapartida ha sido que, al centrarme en mis labores como editor, he robado tiempo a mi actividad de escritor: apenas he escrito nada a lo largo de este año, algo que prometo corregir para el siguiente. No olvido que os debo La sombra del adepto, tercera novela del ciclo iniciado con El adepto de la Reina, y pretendo que esté terminada y lista para publicarse en 2013.

Así que, mientras el año se acaba, es el momento de tomar aire, relajarse y, sobre todo, organizarse para el año próximo.

Entretanto, os dejo un adelanto de los títulos que Sportula tiene previstos para 2013. El orden no tiene por qué ser, necesariamente (y no lo será), el de publicación:

  • Un jinete solitario, de Rodolfo Martínez
  • Las huellas del poeta, de Rodolfo Martínez
  • Bajo soles alienígenas, de Domingo Santos
  • Memoria de tinieblas, de Eduardo Vaquerizo
  • Simetrías rotas, de Steve Redwood
  • La leyenda del Navegante, de Rafael Marín
  • Áireán, de Ángel Luis Sucasas
  • Fieramente humano, de Rodolfo Martínez
  • Bifrost, de Rodolfo Martínez
  • Stranded, de Juan Miguel Aguilera y Eduardo Vaquerizo
  • Teoría de la literatura de ciencia ficción, de Fernando Ángel Moreno
  • El teatro secreto, de Víctor Conde
  • Los Premios Ignotus, 1991-2000, edición de Rodolfo Martínez
  • Terra Nova 2, selección de Mariano Villarreal y Luis Pestarini
  • Vintage ’63: JFK y otros monstruos, selección de Alejandro Castroguer

 

 


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